Conmigo o sin mí.

Tiemblas, de amor, dolor o emoción, y parece que el mundo lo haga contigo, hasta hoy, que estamos más cerca de matarnos que de vivir.

De miedo o de ganas, de ganas de mí.

De buscarme, de lejos, cual carrera de fondo; tocando en el centro.

Ojalá resurgir. De las cenizas o de la cama, no importa. 

Que si brillo ahora, será sin luz, cual luciérnaga fundida.

Tan apagada que está cerca del exilio, le ha dado por huir.

Se acerca un diluvio, y no de ideas o de emociones, ojalá.

Y ojalá ella acabe temblando, pero de bien.